¿La IA está generando productividad o solo justificando recortes?

Un reto para las empresas y para quienes buscamos a sus próximos líderes.

Hace algunos días leí un artículo que me llamó mucho la atención. Hablaba de un plan en los Países Bajos para reducir aproximadamente 25,000 puestos dentro de su administración pública hacia 2035, mediante una combinación de reorganización, simplificación de procesos y herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial.

La noticia me hizo pensar en una pregunta que seguramente estará cada vez más presente en los Consejos de Administración: ¿la inteligencia artificial realmente está aumentando la productividad o simplemente está justificando estructuras más pequeñas?

Aunque parece una discusión tecnológica, en realidad es una discusión de liderazgo. Y desde mi experiencia en Head Hunting y Executive Search, creo que será una de las más importantes de los próximos años.

El caso de los Países Bajos

El gobierno neerlandés anunció un plan para reducir aproximadamente 25,000 puestos en su administración pública hacia 2035, con la intención de generar ahorros anuales cercanos a los 3,500 millones de euros.

La propuesta contempla simplificar procesos, reorganizar estructuras y aprovechar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial. Sin embargo, todavía está por definirse qué parte de esos resultados podrá atribuirse específicamente a la IA.

Para muchos, esta noticia confirma que la IA terminará sustituyendo empleos. Yo creo que hay una pregunta mucho más importante: ¿cómo van a demostrar que eliminar esos puestos realmente se tradujo en una organización más productiva?

Porque reducir costos es relativamente sencillo. Incrementar la productividad es muchísimo más difícil.

Y aquí es donde me parece interesante llevar la conversación a México, porque nuestra realidad es distinta.

La OCDE ha señalado en distintas ocasiones que uno de los grandes obstáculos para el crecimiento económico de nuestro país sigue siendo la baja productividad laboral, además de la necesidad de acelerar la digitalización de las organizaciones.

Mientras los Países Bajos buscan cómo mantener sus servicios con menos personas, en México seguimos enfrentando el reto de generar más valor con las personas y los recursos que ya tenemos.

Y eso cambia completamente la conversación.

¿Estamos buscando líderes que reduzcan costos o que generen valor?

Desde el Executive Search estamos viendo que cada vez más empresas buscan directores capaces de implementar inteligencia artificial, digitalizar procesos, automatizar operaciones, rediseñar estructuras y, por supuesto, reducir costos.

Todo eso es importante. Pero hay algo que me llama la atención: pocas veces se habla con la misma fuerza de encontrar líderes capaces de incrementar la productividad.

Y desde mi perspectiva existe una diferencia enorme entre ambas responsabilidades.

Reducir costos puede mejorar un estado financiero, pero incrementar la productividad puede transformar un negocio.

Hoy escuchamos con frecuencia que las empresas implementarán IA para operar con menos personas. Sin embargo, incorporar tecnología no garantiza por sí solo mejores resultados. Para que realmente funcione, también se necesitan procesos bien diseñados, equipos preparados y líderes capaces de hacer que las cosas sucedan.

De lo contrario, podemos tener las herramientas más modernas y seguir enfrentando los mismos problemas de siempre: decisiones lentas, reuniones interminables, procesos burocráticos, errores operativos y estructuras que no terminan de funcionar.

La tecnología llegó, pero la productividad no necesariamente llegó con ella.

Y creo que ahí está uno de los grandes riesgos: confundir modernización con transformación.

Hay una pregunta que escucho cada vez más en las conversaciones con candidatos a posiciones directivas: “¿Qué esperan lograr con la transformación digital?”.

Con frecuencia, la respuesta gira alrededor de reducir costos. Mucho menos común es escuchar: “Queremos duplicar nuestra capacidad de generar valor”.

Y para mí, ahí está la diferencia.

Las organizaciones que mejor aprovechen la inteligencia artificial no serán necesariamente las que logren reemplazar a más personas, sino aquellas que consigan aumentar el impacto de su talento.

Porque una cosa es hacer lo mismo con menos gente y otra muy distinta es lograr mejores resultados con una organización más preparada, más ágil y más productiva.

El nuevo reto del talento directivo

Durante muchos años, las empresas contrataron directivos principalmente por su experiencia y conocimiento de una función. Hoy eso sigue siendo importante, pero ya no es suficiente.

Los próximos CEOs, COOs, CHROs y directores de Transformación tendrán que demostrar algo más complejo: su capacidad para convertir la inversión tecnológica en resultados reales.

Y creo que los Consejos de Administración comenzarán a hacer preguntas distintas.

¿Qué productividad generaste? ¿Qué capacidad adicional construiste? ¿Qué procesos transformaste? ¿Qué valor agregaste al negocio?

Ya no bastará con decir: “Implementé inteligencia artificial”.

La pregunta será: “¿Y qué resultado produjo?”.

La IA está cambiando nuestra manera de trabajar, de eso no tengo duda. Pero no está resolviendo automáticamente los problemas de productividad que muchas organizaciones arrastran desde hace años.

Por eso, desde mi perspectiva como Head Hunter, el talento directivo será más importante que nunca.

La ventaja competitiva no estará en quién compre más tecnología ni en quién anuncie primero una gran transformación digital. Estará en quién tenga a los líderes capaces de utilizar esas herramientas con inteligencia, desarrollar a sus equipos y convertir la tecnología en resultados medibles.

Los Países Bajos están apostando por una administración que pueda operar con menos personas. México, en cambio, tiene frente a sí un reto enorme: demostrar que la inteligencia artificial puede ayudarnos a ser más productivos.

Y no deberíamos perder de vista algo: reducir una plantilla no es, por sí mismo, una estrategia de crecimiento. Tampoco reducir costos significa necesariamente que una empresa se haya vuelto más productiva.

Al final, la verdadera competencia no será por ver quién adopta primero la inteligencia artificial.

Será por encontrar a los líderes capaces de convertirla en valor.

Y esa, probablemente, será una de las búsquedas ejecutivas más importantes de la próxima década.

Fuentes de consulta

Europa Press (26 de octubre de 2026). Información sobre el plan de Países Bajos para reducir empleos públicos mediante reorganización e inversión en inteligencia artificial.

https://www.europapress.es/economia/laboral-00346/noticia-paises-bajos-planea-acabar-25000-empleos-publicos-traves-inversion-ia-20261026184804.html

OCDE (26 de febrero de 2026). Estudios Económicos de la OCDE: México 2026. Análisis de los desafíos de productividad y digitalización de la economía mexicana.

https://www.oecd.org/en/publications/oecd-economic-surveys-mexico-2026_8a7c0ac4-en.html